REVISTA INVECOM “Estudios transdisciplinarios en comunicación y sociedad” / ISSN 2739-0063 / www.revistainvecom.org
Vol. 3, # 2, 2023. Licencia CC BY-NC-SA. Estrategias para abordar los efectos de la falta de recursos en la educación. Edwin Leonardo Vega
Gualán, Ronald Servilio Cueva Pacheco, Eva Karina Piña Piña, Jessica Viviana Montero Siguencia, Mélida Susana Montero Saiteros, Marco
Vinicio Solano Cabrera.
INTRODUCCIÓN
La escasez de recursos en las instituciones educativas, ya sea en términos de materiales
didácticos, infraestructura adecuada o personal docente con especialización, plantea
importantes obstáculos para brindar una educación de calidad. Esta situación, que parece ser
una injusticia social, atenta contra los derechos humanos y el buen vivir de la sociedad, al
mismo tiempo que nos aleja de las oportunidades para alcanzar el éxito. Garantizar una
enseñanza de calidad con pocos recursos se ha convertido en el gran desafío de los docentes.
Es crucial comprender en profundidad los efectos de esta problemática y buscar estrategias
efectivas para mitigarlos. La falta de recursos en el ámbito educativo es un problema que ha
sido ampliamente discutido y estudiado en la literatura académica. Numerosos estudios han
señalado los efectos negativos que la escasez de recursos puede tener en la calidad de la
educación y en el desarrollo integral de los estudiantes. Es fundamental comprender en
profundidad los impactos de esta problemática y buscar estrategias efectivas para mejorar la
situación.
Según Smith (2018), la escasez de recursos en las instituciones educativas puede manifestarse
en diferentes formas, como la falta de materiales didácticos adecuados, la insuficiencia de
infraestructura y la limitación de personal docente cualificado. Estas limitaciones pueden
afectar directamente la calidad de la enseñanza y el aprendizaje, así como también generar
desigualdades educativas entre los estudiantes. Un estudio realizado por Johnson et al. (2020)
encontró que la falta de recursos materiales en las aulas, como libros de texto, materiales de
laboratorio y tecnología educativa, puede obstaculizar el proceso de enseñanza-aprendizaje
y limitar las oportunidades educativas de los estudiantes. Asimismo, investigaciones
realizadas por García (2019) destacan la importancia de contar con infraestructura educativa
adecuada, incluyendo aulas bien equipadas, espacios deportivos y laboratorios, para crear un
entorno propicio para el aprendizaje. La falta de recursos también puede tener un impacto
significativo en la disponibilidad y calidad del personal docente. Según los hallazgos de
Rodríguez et al. (2017), la escasez de presupuesto puede dificultar la contratación y retención
de docentes altamente capacitados, lo que afecta directamente la calidad de la educación
impartida. Además, la falta de recursos puede limitar la capacitación y actualización
profesional de los docentes, lo que repercute en sus habilidades pedagógicas y en la