comunicarse fluidamente, haber realizado estudios de enfoques diversos, estar en capacidad
de realizar pasantías e interactuar o navegar en red, participar en seminarios, aprendizaje en
línea. (Universidad Pedagógica Nacional, 2023).
Transformar y realizar reingeniería educativa en ciencia y tecnología desde la cosmovisión
personal del docente, que integre tecnología, didáctica y pedagogía en un todo del saber, que
cuente con la tríada “conocimientos, actitudes y competencias” requieren su aplicación en
entornos diferentes, que estén comprometidos con los hechos sociales en que se insertan, un
todo dialéctico y complejo de saberes heterogéneos, no lineales, contradictorios e
interdependientes dentro de una escala axiológica en ambientes multidisciplinarios, con rigor
académico para crear ciencia transversal al currículo, sistematizando y reconstruyendo
cultura a partir de lo existente en el estado del arte. (García-Carmona, 2023; Morales
Martínez et al.,2022).
El tránsito, la apropiación y desarrollo de conocimientos y actitudes del investigador
/alumno, manifiestan coincidencias epistemológicas con la forma como se enseña a
investigar, poniendo en práctica estrategias metodológicas establecidas por las
comunidades académicas con arreglo al campo de interés en contextos diversos, como
espacios de trabajo en equipo desde lo complejo de la investigación y generación crítica de
conocimientos, por lo que estarán en capacidad de aplicar distintas metodologías, técnicas,
procedimientos e instrumentos basados en patrones, lo que le permitirá categorizar y
estructurar los conocimientos mejorando la calidad de su producción intelectual.(Vilar de los
Santos Finalé y Pla López,2021; Suárez Castillo et al.,2022)
Siendo imprescindible, que los docentes según Hernández y Moreno (2021) deban ejercer
ciertas caracteristicas como: recoger las manifestaciones culturales, aportar saberes
pedagógicos y didácticos en su labor, sistematizar experiencias áulicas y tener expertís en
áreas del conocimiento disciplinar con integridad, por lo que Quevedo Arnaiz et al. (2021)
señalan que el desarrollo de competencias en investigación en el presente siglo permiten a
los docentes usar herramientas en el estudio de complejos fenómenos, en el aprender
autónomo para toda la vida, empleando estrategias metacognitivas para el logro de
competencias.
Las habilidades cognitivas y trabajo en equipo son competencias fortalecidas, donde los
profesionales vinculan lo complejo a la generación de nuevos conocimientos, realizan
fundamentación critica de los saberes, poseen saberes medios en tecnología, lo cual evidencia
que en el proceso de formación se origina una preferencia hacia los distintos modelos
educativos, por lo que es necesario robustecer las competencias tecnológicas investigativas,
para lograr una percepción relativa de la educación que imparten o reciben ambos colectivos
evidenciando una estrecha relación entre las dimensiones del estudio. (Pattier y Ferreira,
2023)
Episteme del investigador
Conocer el bagaje cultural y plasmarlo en un lenguaje expresivo hace parte del proceso
formativo desde una praxis analítica y constructiva, que permita deconstruir y construir
nuevos conocimientos basadas en las incertidumbres en el estado del arte, que es lo que se
denomina lógica epistémica, por lo que es fundamental fortalecer competencias,
desaprendiendo lo aprendido, reconfigurando la praxis filosófica investigativa desde lo
referencial, semiótico, hermenéutico y el liderazgo, como sus componentes frente a la