Valentín, T., Villanes, A., La Madrid, P., Delzo, I., Espinoza, U., & Huaricapcha, J. (2026). La estrategia didáctica: catalizador de la
comprensión lectora en los estudiantes. Revista InveCom, 6 (1). 1-9. https://zenodo.org/records/15393395
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Abstract
Reading comprehension is a priority need in all educational areas and must be developed with the support of
appropriate strategies. In this sense, the main objective of this study was to demonstrate the effectiveness of
didactic strategies to improve reading comprehension in students of the Educational Institution Laboratory of
Research and Pedagogical Innovation "El Amauta" of the Daniel Alcides Carrión National University (Peru), using
pertinent strategies to address the literal, inferential and critical levels of the text. To achieve this purpose, the
scientific, inductive-deductive, analytical-synthetic and statistical methods were applied, before, during and after
the implementation of the didactic strategy, organized in eight processes that covered the different levels of reading
comprehension. The sample consisted of 25 students, and the results, according to Student's t-test (p = 0.000 <
0.05), confirmed the validity of the proposed objective. In conclusion, the didactic strategies significantly improve
reading comprehension in the students of the Pedagogical Research and Innovation Laboratory "El Amauta".
Keywords: comprehension, strategy, reading.
Introducción
El término didáctica implica saber, demostrar e instruir, lo cual se traduce en los procesos de enseñar y
aprender (Casasola, 2020). Enseñar es una acción que los docentes realizan dentro de su práctica pedagógica;
por ello, la didáctica cumple un rol fundamental al ayudarles a alcanzar las competencias establecidas en el
currículo educativo, al responder a preguntas clave como: ¿cómo se enseña? y ¿cuándo se enseña?
Las estrategias didácticas son actividades intencionalmente planificadas por el docente con el objetivo de
mejorar el aprendizaje de los estudiantes. Estas pueden clasificarse en estrategias cognitivas, metacognitivas y
de manejo de recursos (Valle et al., 2006). En esencia, las tres comparten un enfoque en el aspecto cognitivo del
aprendizaje. El Ministerio de Educación propone diversas estrategias que promuevan la comprensión lectora,
destacando la importancia de que estas sean organizadas por el docente, considerado como el especialista en la
planificación estratégica educativa. El estudiante, por su parte, es el destinatario directo de dichas estrategias.
Aquellas centradas en el alumno se conocen como activas, y favorecen el autoaprendizaje (Ministerio de la
Protección Social, 2003).
En esta línea, el Ministerio de Educación (2017) plantea como estrategias clave la lectura de diversos
tipos de textos y el uso de la metacognición. Diseñar estrategias didácticas efectivas representa un desafío
constante para el docente, ya que de su pensamiento creativo y crítico dependerán, en gran medida, los logros
alcanzados en la comprensión de textos.
Por otro lado, la comprensión lectora sigue siendo uno de los problemas educativos más relevantes, no
solo en el Perú, sino en toda América Latina. La mayoría de los estudiantes presenta dificultades para comprender
lo que lee. Cieza (2023) afirma que la comprensión lectora es un proceso de construcción de significado en los
niveles literal, inferencial y crítico, a través de la interacción con el texto. Asimismo, Ochoa et al. (2019) señalan
que comprender un texto implica una acción activa del lector, la cual depende de factores como el conocimiento
previo, la motivación y la disposición (Solé, 2006). Así, la comprensión lectora es una interacción dinámica entre
lector y texto, que no puede ser pasiva al momento de obtener, interpretar y reflexionar sobre el contenido.
Comprender un texto supone reconocer tanto sus elementos explícitos como implícitos, por lo cual es
indispensable que las instituciones educativas enseñen las macro y microestructuras textuales. Sánchez y Reyes
(2015) sostienen que esta comprensión puede darse de forma directa, cuando se entiende el texto de inmediato
(lo cual requiere conocimientos previos), o de forma indirecta, a través de procesos mentales como la
comparación y el análisis. Ambos tipos de comprensión están interrelacionados y se complementan en el proceso
lector.
Para Solé (2000, citado en Munayco, 2018), la comprensión lectora integra factores cognitivos, críticos y
afectivos del lector, evidenciados en habilidades y destrezas que facilitan una lectura efectiva. Pinzas (2003,
citado en Munayco, 2018) la define como un proceso constructivo, interactivo, estratégico y metacognitivo. Estos
procesos permiten al lector participar activamente en su entorno y enriquecer su comprensión del mundo.
Según Solé (2012, citado en García et al., 2018), el proceso lector implica “acciones que permiten a quien
lee activar sus conocimientos previos para construir ideas sobre el contenido, organizar la información relevante,
detenerse cuando lo requiera e incluso regresar y reflexionar” (p. 158). Por ello, este proceso requiere de
estrategias cognitivas, metacognitivas y actitudinales, aplicadas a los distintos niveles de comprensión global del
texto, permitiendo acceder tanto a la información objetiva como subjetiva.
-Nivel literal: es la etapa inicial de la comprensión lectora y sienta las bases para interpretaciones más profundas
del texto.