Los cuentos infantiles contribuyen a varios esquemas del conocimiento, al desarrollo de
habilidades lectoras logrando que los niños se sientan seguros de sí mismos aumentando su
autoestima, es decir son un medio que estimula y fortalece la lectura mediante la
imaginación, la fantasía constituyéndose un punto de partida para lograr aprendizajes
significativos y duraderos permitiendo desplegar al máximo el deleite por leer convirtiendo
al estudiante en un ente crítico y reflexivo.
Objetivo uno: Diagnosticar la lectura de los estudiantes del cuarto grado paralelo “A” de
EGB; para su cumplimiento se consideró la evaluación de lectura de Magallanes (pre-test)
con la intención de conocer los errores en los que incurren los estudiantes al leer, información
relevante para diseñar acciones de mejoramiento. En base a los resultados obtenidos se
determina lo siguiente:
El test aplicado a los estudiantes se puede constatar que en relación a los errores de lectura
de palabras en los que incurren los 26 alumnos investigados; el 35,42% corresponden a
errores de sustitución; el 23,61% a omisión; el 17,36% a adición; el 11,11% a inversión; el
6,94% a lectura silábica; y, el 5,56% a rotación.
De igual manera, en los resultados obtenidos de los errores que presentan los estudiantes en
pseudopalabras se evidencia que un 38,97% tienen problemas de sustitución; el 20,59%
pertenece a omisión; el 15,44% a adición; el 10,29% a inversión, el 9,56% a rotación; y, el
5,15% a lectura silábica.
Asimismo, en lo que respecta a los errores de lectura de textos se determina que el 56,98%
corresponde a vacilación; el 23,84% a lectura palabra por palabra; el 12,79% a repetición; y,
el 6,39% pertenece a rectificación.
Además, se tomó como referencia las preguntas 1,2,3,4 y 7 de la entrevista aplicada a la
docente cuyas respuestas resaltan que el nivel de lectura en los estudiantes es bueno, ya que,
se realiza el control de lectura; los problemas más frecuentes que se suelen presentar en los
estudiantes al momento de realizar la lectura son el silabeo, omiten en letras, entonan la
lectura, no tienen fluidez, letras mal pronunciadas porque no existe un reconocimiento como
tal de las mismas, leen con un tono de voz muy bajo; se utiliza cinco horas para realizar el