Es este orden de ideas, es necesario señalar que los padres y/o representantes deben brindar
a sus hijos y/o representados un hogar, en donde estén presentes el amor, la comprensión, la
comunicación efectiva y afectiva y el respeto, es decir ofrecer un entorno familiar propicio,
lo cual se va a ver reflejando en primer lugar, en su comportamiento dentro y fuera de la
institución y, en segundo lugar, en su rendimiento académico.
Entonces se puede aseverar que la participación y presencia activa de los padres y/o
representantes en el proceso formativo incide de forma positiva en el rendimiento académico,
en el desarrollo de las habilidades sociales, físicas y emocionales y en los hábitos de estudio.
Por el contrario, la falta de atención y cuidado de los padres y/o representantes, el exceso de
libertades y complacencias, la falta de autoridad, la violencia intrafamiliar, las características
individuales, la personalidad, factores sociales y culturales, pueden ser algunas de las causas
de un bajo o nulo rendimiento académico, problemas de conducta, problemas emocionales,
entre otros; a esto se suma la importancia que dan los padres y/o representantes a la educación
y formación de sus hijos y/o representados en su preparación para la vida.
Todd y Caldarella (2016), señalan que en el rendimiento académico intervienen dos grupos
de factores: los relacionados a aspectos exclusivamente académicos (metodología, número
de estudiantes, horario, tamaños de los grupos, ambiente institucional, entre otros), los cuales
podrían ocasionar que el estudiante permanezca o fracase en un determinado grado; y otro
donde se hace énfasis en los elementos contextuales inherentes al estudiante (ingresos
económicos del núcleo familiar, nivel académico de los padres, apoyo familiar, relaciones
interpersonales, migración de los padres, entre otros). La combinación de dos o más factores
puede “ocasionar que un estudiante tenga mayor probabilidad de fracasar que si sólo se
presenta uno solo de ellos” (Mendoza y Barcia, 2020, p.384)
En este orden de ideas Lastre, López, y Alcázar (2018), señalan que uno de los factores que
inciden potencialmente en el rendimiento académico es el apoyo familiar, ya que consideran
que el papel protagónico que tiene la familia en el desarrollo de habilidades y destrezas y en
el cumplimiento de las actividades académicas, de sus hijos y/o representados es altamente
significativo.
Además, el factor relacionado con el nivel académico de los padres también es un detonante,
en este sentido, varios estudios han demostrado que el nivel académico sobre todo de la